Historias reales que inspiran a nuevos escultores
Ana llegó temiendo romperlo todo. Un ejercicio de líneas de acción le permitió sugerir vuelo en un colibrí mínimo. Al final, su pieza vibraba. Cuéntanos qué emoción quieres atrapar y diseñamos un ejercicio breve para lograrla.
Historias reales que inspiran a nuevos escultores
Un grupo decidió trabajar diez minutos sin hablar, solo escuchando la arcilla. Luego, cada quien explicó lo que escuchó con las manos. Esa pausa cambió su relación con el material. ¿Te gustaría probarlo? Deja tu comentario y lo incorporamos.